5 junio, 2019

Preparar el examen EIR no es una tarea sencilla. Hay varios aspectos que son esenciales para conseguir el éxito: La constancia,
una buena planificación y energía positiva son algunos de ellos. A continuación, te damos unos consejos que debes seguir si quieres ir imparable hacia tu objetivo:

Ten muy claro tu objetivo

Antes de empezar, debemos tener bien claro nuestro objetivo. Estudiar una prueba de esta magnitud no es una tarea para nada fácil, además de que nos exige tener una alta responsabilidad. Por esta razón, tenemos que ser conscientes del tiempo que dispondremos para estudiar y otras exigencias personales. Pero no todo serán preocupaciones, ya que este gran esfuerzo trae consigo la recompensa de conseguir la esperada especialidad. Conseguir una residencia de 2 años, remunerada y una especialización que será clave en tu carrera profesional, no es cosa menor.

Crea el lugar de estudio perfecto

Es importante acondicionar nuestro lugar de estudio y crear un espacio lejos de posibles distracciones. Debemos tener en cuenta que durante los próximos meses pasaremos gran parte de nuestro tiempo en ese “espacio de trabajo”. Tanto si elijes estudiar en la biblioteca, como si decides quedarte en casa, haz que sea lo más cómodo posible para ti. Siempre bien provisto de bolígrafos, marcadores y con una iluminación adecuada para prevenir la fatiga mental.

Un concepto que será clave en tu viaje: ¡Prioriza!

No todos los contenidos tienen la misma importancia en el examen. Si tenemos en cuenta todos los exámenes EIR desde 1993 y analizamos las tendencias de lo que más preguntan, nos damos cuenta de que es bastante importante saber qué contenidos son de alta prioridad y cuales tienen menos para conseguir una alta eficiencia en nuestro tiempo de estudio y aumentar nuestras probabilidades de éxito de forma

Planificación y constancia

Una buena planificación y ser constantes en nuestro estudio son dos de los puntos clave. Una vez que hemos conseguido el temario, nuestra tarea será organizar los contenidos entre el tiempo que disponemos. Dedicar parte de ese tiempo a las técnicas de estudio que utilicemos es algo muy importante, como realizar los resúmenes, reglas nemotécnicas y mapas conceptuales que nos ayudarán a memorizar.

Hay que tener en cuenta de que se trata de una “carrera de fondo” más que de un “sprint”, y nos servirá de poco estudiar muchos contenidos en poco tiempo, eso hará que nos agotemos. Se trata más bien de un trabajo diario en el que mantener la motivación con pensamientos positivos y centrándonos en el objetivo final hará que seamos constantes y no abandonemos. No debemos olvidar que estudiar una oposición con lleva sacrificio y no es algo fácil.

Pon en práctica lo aprendido

No todo es memorizar, también hay que poner en práctica lo aprendido. Disponer de un calendario de simulacros adaptados a la prueba en cuestión nos servirá de entrenamiento a la hora de llegar al examen final. En estos simulacros nos daremos cuenta de si sabemos defender los contenidos. Para ellos también puedes confiar en profesionales que se encargan de planificar, crear, corregir y explicar estos simulacros de manera constante. Hacer muchos simulacros de examen y aprender a enfrentarnos al tipo test del examen puede ser determinante para conseguir tu especialidad.

Mantente informado a través de las fuentes oficiales

En muchas ocasiones nos encontramos con que las oposiciones a las que nos presentamos no están convocadas, pero sabemos que su salida es inminente. La mejor manera de conseguir la información y tener la seguridad de su veracidad es a través de fuentes y canales oficiales, como pueden ser el BOE o la página web oficial de tu oposición.

El repaso como parte fundamental

El último paso, y no por ello el menos importante, es el repaso del contenido. Debemos darle la importancia que se merece, ya que nos ayudará a asentar los conocimientos que hemos ido estudiando y a mantenerlos frescos con el paso del tiempo. Repasa los esquemas, las nemotecnias

“Nuestro trabajo” vs vida personal

Para ser competitivos, debemos estudiar el EIR como si fuera nuestro trabajo, y estudiar de forma planificada de lunes a viernes con sus descansos. Hay que tener en cuenta que pasar mucho tiempo estudiando no quiere decir que el rendimiento vaya a ser mejor, más vale descansar y reponer fuerzas para seguir, ya que esto va a largo plazo.

Show Full Content
Previous Enfermería de Salud Mental
Next Enfermería Geriátrica

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close

NEXT STORY

Close

Cápsula 1: Circulación fetal y extrauterina.

2 mayo, 2019
Close