5 junio, 2019

La especialidad de Enfermería Obstétrico-Ginecológica es la más popular entre los profesionales del sector. Esta especialidad, a grandes rasgos, se encarga de prestar a la mujer una atención integral durante su ciclo vital y al recién nacido sano hasta el día 28 de vida.

El enfermero/a que se ha interesado en esta especialidad, además de poseer una amplia formación general en enfermería, adquiere conocimientos más específicos, tanto teóricos como prácticos, relacionados estrechamente al ámbito de actuación de esta especialidad de enfermería y a las demandas sociales actuales.

El profesional de Enfermería Obstétrico-Ginecológica debe velar por la salud sexual, reproductiva y maternal de la mujer, aplicando medidas de prevención, promoción y recuperación de la salud. Aunque a simple vista parezca que el ámbito de actividad de esta especialidad está centrado en la supervisión del embarazo normal y, llegado el momento, en asistir al parto, también tiene otras responsabilidades en otros momentos de la vida de la mujer, como proporcionar información respecto a la planificación familiar, velar por la salud de la mujer en el postparto o brindar asesoramiento a la paciente durante el climaterio.

Durante el proceso de gestación, se encarga de diagnosticar el embarazo y supervisar el embarazo normal, prescribir los exámenes que convengan para el diagnóstico precoz de los embarazos de alto riesgo y facilitar el acceso a programas de preparación parental y preparación completa al parto.

Las competencias durante el parto, debe prestar asistencia y cuidados a la madre y supervisar la condición del feto en el útero mediante los métodos clínicos y técnicos apropiados, atender el parto normal, reconocer en la madre o en el niño signos de anomalías que precisen la intervención de un médico. En los casos en los que se precise la atención de un médico, el enfermero especialista cumple la función de asistirlo, y en ausencia de este, adoptar las medidas necesarias.

Después del parto, tiene funciones como reconocer y prestar cuidados al recién nacido, asistir y supervisar los progresos de la madre después del parto y prestarle el asesoramiento necesario en relación con los cuidados al niño garantizando así el progreso de éste.

Todas estas actividades específicas a las que se dedica este enfermero especialista, hacen de él un profesional altamente cualificado, responsable y autónomo.

Show Full Content
No More Stories.
Next ¿Qué es el EIR?

Comments

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close

NEXT STORY

Close

Enfermería Familiar y Comunitaria

15 marzo, 2019
Close